El blanqueamiento en consulta se realiza con geles de peróxido de hidrógeno al 20-37% autoactivados ó activados mediante calor o luz.

Pueden realizarse combinaciones de éste sistema con el tratamiento en casa para optimizar el resultado si el profesional lo considera oportuno y en función de la profundidad de coloración, extensión, etc.

Hay que decir que los empastes que el paciente ya tenga en boca o las coronas no cambiarán de color, por lo que puede ser necesario cambiarlos posteriormente para igualar el color respecto al blanqueamiento conseguido.

Además, existe la posibilidad de que, tras el tratamiento, se presente una cierta sensibilidad al frío, ésta desaparecerá en pocos días. Atendiendo a cada caso particular podrá ser adecuado el uso de enjuagues con colutorios desensibilizantes.

Se recomienda evitar durante los primeros momentos la ingesta de determinados alimentos por su relación con la tinción de los dientes: café, te, colas, tabaco, vino tinto, etc. El blanqueamiento obtenido se mantendrá varios años, dependiendo de cada paciente, de sus dientes y de su cuidado. En cualquier caso, cuando decae el blanqueamiento se podrá realizar un recordatorio para recuperar el resultado inicial.