¿No le gusta el color de sus dientes?

¿Piensa que se vería más joven y saludable con unos dientes más blancos y relucientes?

¿Le cuesta sonreír debido al color amarillento de su dentadura?

El blanqueamiento es una de las técnicas de estética dental más demandadas por la sociedad, ya que unos dientes blancos hacen que mejore nuestra imagen de cara a los demás y también hacia nosotros mismos. Los dientes pueden presentar discoloraciones de varios tipos, por ello no todos los dientes responden igual al blanqueamiento.

Su eficacia depende del origen de la tinción, del color al que se pretende llevar los dientes, del grado de porosidad del esmalte dental, de la ingesta de alimentos o bebidas que los oscurezcan, etc.

Las nuevas tecnologías permiten la realización de tratamientos rápidos y cómodos. En primer lugar es necesario realizar una exploración del paciente para determinar la situación de su salud bucal, ya que hay que partir de unos dientes y encías sanos.

Es aconsejable hacer una limpieza antes de iniciar el tratamiento para eliminar las manchas exteriores y el sarro que obstaculizarían la obtención de un óptimo resultado.Hoy, los tratamientos de blanqueamiento emplean el peróxido de carbamida o de hidrógeno. Estos productos son capaces de filtrarse a través del esmalte, principal responsable del color de los dientes.