La ortodoncia invisible trata un gran número de problemas ortodónticos, incluyendo dientes torcidos, apiñados o separados. Además, al ser transparente, extraíble y cómodo, no afectará a tu vida.

Al ser casi invisible, prácticamente nadie notará que llevas ortodoncia, podrás sonreír con toda libertad tanto durante el tratamiento como después. Puedes quitartelo para comer y beber lo que desees, y hay estudios que demuestran que puede mejorar la higiene dental también durante el tratamiento. Sin bordes metálicos o afilados, la ortodoncia invisible es cómoda de llevar y no provoca alergias.

Transparente, extraíble y cómoda.